Un templo diferente

Estimados hermanos en la fe:

Al referirse el apóstol Pablo, en el capítulo 12 de Romanos, a la puesta en acción de los dones que nos han sido otorgados por el Espíritu, enfatiza el especial esmero con que deben ser administrados, así como el amor con en el que deben manifestarse. En el contexto nos dice: «En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;» (Romanos 12: 11).

A la luz de estas instrucciones es importante revisar nuestro servicio y ver si cuenta con el esmero, la diligencia, el ánimo, el fervor y el amor que deben acompañarle. Si faltare alguno de estos elementos, resulta indispensable pedir al Señor su intervención en nuestra vida para que nuestro servicio no resulte ser seco y vacío, sino que de provecho para la iglesia local y la mayor gloria de nuestro Señor.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,

2ª Timoteo 2: 15a

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski
Iglesia Bíblica Las Condes


Lectura Bíblica

Cuando Salomón hubo acabado la obra de la casa de Jehová, y la casa real, y todo lo que Salomón quiso hacer, Jehová apareció a Salomón la segunda vez, como le había aparecido en Gabaón. Y le dijo Jehová: Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días. Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel. Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis; yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré de delante de mí, e Israel será por proverbio y refrán a todos los pueblos;

1ª Reyes 9: 1-7

Introducción

David quería construir un templo al Señor, mas Él no lo autorizó dejando esta tarea a su sucesor Salomón; no obstante, Dios permitió a David que le dejara las instrucciones (1ª Crónicas 28 y 29) y mucho del material que utilizaría para esta gran labor.

Por las Escrituras resulta evidente que Dios no necesita de un edificio para morar (1ª Reyes 8: 27; Isaías 66: 1; Salmos 139: 7-12). Dios mismo deja claro que Él no requiere de edificaciones humanas para residir, pues Él es omnipresente y no cabe en ningún lugar, lo tiene todo y no tiene necesidad de nada. Dios está en su trono celestial, su trono de gracia, su trono establecido en perfecta santidad.

Por lo tanto, un templo, un edificio por grande que sea, solo cubre una minúscula fracción de la amplia creación de Dios. Entonces, ¿para qué un templo? El templo sería un lugar especial para manifestar su presencia, un lugar para enseñar sobre su naturaleza, su santidad, su programa de redención, un lugar al cual acudir para tener una especial comunión con Dios, un lugar de reunión del creyente con los otros creyentes. Consideremos algunos aspectos de este amplísimo e importante tema bíblico.

  1. El tabernáculo (Éxodo 25: 1 – 31: 11; 35: 4 – 40: 38).
  2. El primer templo (1ª Reyes 6: 1-38; 7: 13 – 8: 66).
  3. El segundo templo (Esdras 3: 1 – 6: 22).
  4. El templo actual (1ª Corintios 3: 16-17; 6: 19; 2ª Corintios 6: 16).
  5. Templos del futuro.
    1. El tercer templo (2ª Tesalonicenses 2: 3-5).
    2. El cuarto templo (Ezequiel 40: 1 – 46: 24).
    3. El quinto templo (Apocalipsis 21: 22).

Conclusión

Hoy los cristianos no acuden al «templo», pues su función se encuentra concluida por cuanto Cristo ya realizó el sacrificio todo suficiente que reemplazó a las ofrendas y sacrificios que se realizaban en ese majestuoso lugar; por lo demás, el velo de separación interno hoy se encuentra abierto.

Hoy acudimos al lugar donde se congrega una iglesia local, la cual no reemplaza al templo, sino que sirve para que los templos vivientes, que son los creyentes, se reúnan para adorar, glorificar y alabar al Señor. En ella oramos, cantamos, aprendemos, compartimos y nos fortalecemos mutuamente con los talentos y dones que Dios ha dado a cada uno.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

1ª Corintios 6: 19

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

1ª Corintios 3: 16

Predicador

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski

Fecha

19 de abril de 2026