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Cita Bíblica: 1ª Corintios 1:4-10

Introducción.

En esta oportunidad, les invito a dar un breve recorrido por la historia, con el fin de entender mejor nuestra propia realidad como iglesia local. Procuraremos entender por qué la iglesia local presenta limitaciones, y por qué, a pesar de cualquier problema, es el mejor lugar del mundo. Consideremos a los siguientes cuatro grupos.

I. JESÚS Y SUS APÓSTOLES

II. LA IGLESIA PRIMITIVA

III. NUESTRA IGLESIA LOCAL

IV. LA IGLESIA CELESTIAL

Conclusión.

Aún cuando nos encontremos con dificultades, formar parte de una iglesia local sigue siendo el privilegio más grande al que podemos optar en la tierra. La iglesia local, es: observada, disciplinada y cuidada por el mismo Señor Jesucristo; en ella, espera Dios, que tú pongas en acción los talentos y dones que él te ha dado para el crecimiento de tus hermanos; en ella, Dios quiere que tú crezcas y te regocijes.

     “y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre…..y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.” Ap. 1:13a, 20b

Ideal vs. real

Derecho o desviado

Cita Bíblica: Salmo 82

Introducción.

Nos ha tocado ser testigos de grandes cambios en las legislaciones de los países; de ver cómo se despenalizan algunos hechos, dejando de ser delitos o crímenes. Por otra parte, se condenan cosas que hasta hace poco eran, para el común de las personas, normales y obvias. Aun más, estamos viendo cómo se legisla, creando nuevas leyes que jamás imaginó la raza humana civilizada, hasta hoy, dejando perplejos a todo aquel que tiene una escala de valores basada en las Escrituras judeo-cristianas, o simplemente, en el sentido común.

Lo anterior nos lleva a reflexionar: ¿Es justa una ley por el sólo hecho de haber sido promulgada? ¿Quiénes hacen las leyes? ¿Hay una vara o medida con la cual una ley debe medirse para que sea justa? ¿Qué está sucediendo hoy en el campo legislativo y judicial?

Les propongo abrir las Escrituras buscando luz sobre este importante tema.

I. LEYES Y DERECHOS
II. LA FUENTE DE TODA LEY Y DERECHO
III. LOS DERECHOS QUE DIOS HA OTORGADO AL HOMBRE
IV. LOS DERECHOS QUE EL HOMBRE SE HA OTORGADO A SÍ MISMO

Conclusión.

No puede existir un sistema legislativo y judicial justo, si no se encuentra subordinado al Derecho Divino.

Los derechos de Dios son perfectos y eternos, ellos deben ser el fundamento de toda ley que se promulgue en Chile y en cualquier otra nación del mundo.

“Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones.” Salmo 82:8