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De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Hechos 10:43

Dios lo dijo (parte II)

Cita Bíblica: 1ª Timoteo 4:13-16

Introducción.

En la exposición anterior, vimos que una preocupación continua de los escritores sagrados fue que la iglesia local supiera guardar la doctrina conforme a ciencia; es decir; todo lo que Dios enseña, por medio de Su Palabra Escrita. Al escudriñar en la Biblia, encontramos toda la información que necesitamos sobre este tema, así como toda la doctrina necesaria para la Iglesia hasta su Arrebatamiento.

En aquella oportunidad, consideramos la importancia de la doctrina bíblica y con ella: lo fundamental que es para la salvación del ser humano; la necesidad de ella para el correcto crecimiento y perfeccionamiento del creyente y la Iglesia. Finalmente, nos dedicamos a revisar el origen del conocimiento conforme a ciencia.

Ahora les invito a dar  dos pasos más en este tema fundamental; primero, veamos cuán importante es la doctrina para discernir entre el error y la verdad.

  1. ES INDISPENSABLE PARA DISCERNIR ENTRE EL ERROR Y LA VERDAD. La sana doctrina:
    1. Nos libra del error.
    2. Evita que seamos reprendidos.
    3. Permite corregir a quienes se encuentran en la oscuridad.
    4. Permite identificar y rechazar a quienes intentan introducir falsas doctrinas.
  2. COMO EVITAR CAER EN ERRORES AL INTERPRETAR LA BIBLIA. Debemos atenernos a los siguientes principios:
    1. Asumir que el lenguaje bíblico es literal.
    2. La Biblia interpreta a la Biblia.
    3. Sus páginas se encuentran repletas de aplicaciones para la vida del creyente.
    4. Se debe escudriñar en forma personal.

Conclusión.

Al joven pastor Timoteo, Pablo le dice: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2ª Timoteo 4:3,4). Se trata de una advertencia con palabras claras y muy fuertes. Pensemos que si esta advertencia fue hecha hace casi dos mil años, ¡cuanto más vigente se encuentra para los días de hoy, en que el Adversario ha perfeccionado sus artimañas para separar al cristiano de la única fuente de información correcta y salud, la Biblia!

Seamos muy cautelosos y hagamos nuestras las siguientes palabras de Pablo:

Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

1ª Timoteo 4:16