Estás aquí: Home

De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Hechos 10:43

Con brazas en los bolsillos

Cita Bíblica: Josué 7:1-12

Introducción.

Existen porciones bíblicas que deben ser revisadas en forma periódica con actitud de oración; porciones que constituyen verdaderos exámenes para nuestra vida cristiana. Una de ellas se encuentra en el libro de Josué; me refiero al episodio en el cual, por la incorporación de elementos contaminantes en una familia de Israel, todo el pueblo sufre la pérdida de las bendiciones de Dios.

En esta oportunidad, les invito a escudriñar, en oración y con un corazón humilde, la porción mencionada. Permitamos que el Espíritu Santo nos  hable y nos guíe hacia la comprensión y la total victoria.

  1. UNA ADVERTENCIA CLARA
    1. Una Advertencia previa a la Conquista de Jericó  Josué 6:17-19 (18)
    2. Josué Conquista Jericó Josué 6:24
  2. ALGO DETIENE A ISRAEL EN SU CONQUISTA
    1. El pueblo es derrotado, algo debilitó al pueblo. Josué 7:2-5
    2. El anatema escondido Josué 7:1
  3. BÚSQUEDA DEL PROBLEMA
    1. Lamento del derrotado y búsqueda. Josué 7:6-9
    2. Respuesta de Dios Josué 7:11,12
    3. La Búsqueda interior Josué 7:16-19
    4.  Confesión del culpable Josué 7:20, 21
  4. ENCUENTRO Y RETIRO DEL MAL
    1. Limpieza profunda. Josué 7:24-26
    2. Resultados. Josué 8:1, 18, 28

Conclusión.

Hemos visto como una falta, que podría parecer, a la vista de muchos, insignificante, puede detener totalmente el avance de la vida espiritual, y al mismo tiempo, puede entorpecer el desarrollo de toda una congregación, sea esta un pueblo, o una iglesia local.

Cuán importante resulta, detenernos, diariamente, para iniciar una búsqueda con el Señor; aunque, es muy probable que ya sepamos lo que necesitamos eliminar o cambiar. Lo más difícil, pero indispensable, es que cuando el Señor nos revele lo que debemos hacer, no trancemos y eliminemos los anatemas de inmediato; mantenerlos, por cualquier motivo que sea: condescendencia, afecto, necesidades, agotamiento, etc., solo nos debilitará, conjuntamente con nuestras familias e iglesia, entristeciendo al Señor.

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

2ª Corintios 7:1

Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.

Salmo 26:2