«Alza ahora tus ojos»
Amados hermanos en Cristo:
El Señor Jesucristo nos enseña: «Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.» (Mateo 6: 6b).
Cada oración respondida nos muestra cuánto tiempo hemos perdido en temas sin valor, en distractores que nos hacen perder momentos sublimes con nuestro Señor. ¿Cuántas bendiciones hemos perdido al no cumplir con nuestro ineludible y placentero trabajo de orar? ¿Cuánto hemos sufrido de más, cuánta ansiedad hemos acumulado por el vergonzoso hecho de ser tardos para acudir al Señor en oración?
Les invito a no perder más el tiempo y dejar toda desidia e intento de evasión para buscar con sencillez el rostro de Dios en oración y, con ello, comenzar a dar solución a tantas tareas dejadas en el camino.
Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones;
1ª Pedro 3: 12a
Pastor Sergio Oschilewski Malinowski
Iglesia Bíblica Las Condes
Lectura Bíblica
Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro. Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová.
Génesis 13: 1-13
También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.
Introducción
Nuestra lectura nos relata una parte de la historia de Abraham y su sobrino Lot y nos dice de estos que eran riquísimos en ganado, plata y oro.
De Lot, se dice que tenía ovejas, vacas y tiendas, algo que en su época era símbolo de gran riqueza, poder y prosperidad.
Así como Dios bendijo a Abraham, Dios también bendijo a Lot por su relación con Abraham. Han pasado ya algunos años de la salida de Abraham con su sobrino Lot de Ur de los caldeos, y ellos, aunque nómades aun, habían fructificado mucho en cantidad de ganado y otras riquezas.
A raíz de la gran cantidad de ganado que ellos poseían, se produjo un altercado entre los pastores de ambos, lo que llevó a Abraham a decidir separarse de su sobrino. La tierra ya no era suficiente para el ganado de ellos, como lo dice el versículo 6, y además nos dice la lectura que también estaban ahí, el cananeo y el ferezeo, lo que les impedía morar juntos por la gran cantidad de ganado y la poca tierra disponible.
Este punto es muy interesante, porque si uno analiza la orden de Dios al patriarca, esta implicaba abandonar Ur, pero no era solo dejar su tierra, había un segundo aspecto necesario para el cumplimiento de la promesa de Dios. Abraham también tenía que dejar la casa de su padre y su parentela.
Lot era sobrino de Abraham y considerando la segunda condición puesta por Dios, Abraham al parecer comprendió que no era suficiente dejar su tierra, también era necesario que dejara a todos los miembros de su familia, de lo contrario la separación que Dios le exigió al patriarca no estaría completa. No era una experiencia fácil separarse de sus seres queridos, pero era una experiencia necesaria para los planes de Dios y para su vida en particular.
Veamos qué pasó después de esa separación, obligada de algún modo por la gran cantidad de ganado que poseían, pero principalmente veremos que paso con Lot.
- Alzó su vista.
- Acercó sus tiendas.
- Se sentó en la puerta.
- Perdió su testimonio.
Conclusión
Después de haber navegado por esta lectura —una historia que nos trae innumerables enseñanzas muy prácticas— habría que preguntarse, ¿con cuál mirada observaré: con la de Lot o con la de Abraham? ¿Miraré con mi vista esa llanura fértil y agradable a mis ojos o esperaré que Dios me ordene levantar la vista para mirar lo que Él me entregará? ¿Acercaré peligrosamente mis tiendas al mundo, hasta verme completamente atrapado en él, o dejaré que Dios dirija mis pasos? ¿Cuidaré mi testimonio, por amor y obediencia a Dios, cuidaré mi testimonio para beneficio de la obra y beneficio de los que me rodean o dejaré que el evangelio sea despreciado por mi amistad con el mundo?
Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.
Génesis 13: 14-15










