Estás aquí: Home

Cita Bíblica: 1ª Pedro 3:15-22

Introducción.

Pedro le escribe a un grupo de iglesias conformadas por hermanos que se encontraban en calidad de desterrados, debido a una fuerte persecución. Eran personas que sufrían por su fe y, seguramente, algunos de los más débiles titubeaban y junto con otros, se hacían preguntas, como: ¿Por qué tengo se sufrir si soy hijo del Señor? ¿Por qué soy difamado si he mantenido un testimonio lo más puro posible? ¿Por qué estoy siendo presentado ante los tribunales como un malhechor si tengo mi conciencia limpia? ¿Por qué soy perseguido si yo sólo he compartido de la fe en el Señor? ¿Por qué son tantos los que piensan distinto a nosotros? ¿Debemos seguir manteniendo una actitud pacífica o debemos reaccionar con agresividad?

En respuesta a esta realidad, Pedro les consuela e instruye sobre la manera cristiana de comportarse en tan difíciles circunstancias.

I. PADECIENDO POR CAUSA DE LA JUSTICIA (1ª Pedro 3:13, 14)

II. PRESENTANDO DEFENSA (1ª Pedro 3:15-17)
A) Cómo presentar defensa (1ª Pedro 3:15, 16a)
B) Cómo enfrentar un juicio injusto (1ª Pedro 3:16, 17)

III. DOS EJEMPLOS ESTIMULANTES (1ª Pedro 3:18-22)
A) Ejemplo de Cristo (1ª Pedro 3:18 y 22)
B) Ejemplo de los contemporáneos de Noé (1ª Pedro 3:19, 20)
C) Una comparación final (1ª Pedro 3:21, 22)

Conclusión.

Esta carta de Pedro es muy apropiada para el tiempo en que vivimos. Consideremos: ¿Qué ocurre si hoy tú compartes, con toda libertad, tus pensamientos, si testificas de tu fe, tal como la enseña la Biblia? ¿Cómo somos mirados cuando, con limpia conciencia y en armonía con lo expresado por Dios en su Palabra, expresamos nuestra opinión sobre temas como: “el amor libre”; el aborto; la ideología de género; la autoridad paterna; la manipulación de embriones con fines reproductivos; entre otros temas? Acaso, ¿no sentimos el rechazo de las mayorías, incluyendo a personas cercanas, parientes y amigos?

En realidad, experimentamos una persecución que va desde lo más sutil, como un reproche hecho con la mirada, hasta lo más grosero, incluyendo el rechazo laboral, despidos y aun la cárcel.

Hermano, no temas pensar distinto a las mayorías, teme pensar distinto a tu Señor.

Recuerda: “Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.” (1ª P. 3:14a)

Defensa y esperanza en santidad

La santidad probada por el fuego

Cita Bíblica: 1ª Pedro 4:12-19

Introducción.

El Apóstol les dice ahora, a los receptores de la carta: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,” (4:12). Nos reencontramos con un tema que Pedro ya ha tratado antes, a saber, los elementos para enfrentar, cristianamente, la persecución. ¿Por qué se vuelven a presentar ideas en las que ya hemos meditado antes?

Lo más probable es que la situación que vivían los hermanos era tan inesperada e incomprensible para algunos (o muchos), que se hacía necesario reforzar algunas ideas, incluso ampliándolas.

La prueba de fuego, aquella que va más allá de alguna abstención o negación; la prueba que puede implicar dar la vida como mártir por la causa de Cristo, es algo que puede confundir, y aun resultar aterrador para el cristiano. Por ello, Pedro continúa exhortando y afirmando a la grey, respecto a esto.

¿Qué tanto resiste nuestra santidad ante la prueba?

Pedro, una vez más alude al ejemplo perfecto, al triunfador de todas las pruebas, alude a Cristo.

I. LOS PADECIMIENTOS DE CRISTO (1ª Pedro 4:13)
A) Padecimientos de Cristo por su perfecta conducta y justicia.
B) Padecimientos de Cristo como víctima propiciatoria.
C) Nuestros padecimientos por causa de la justicia.
1. Padecimientos morales.
2. Padecimientos como parte del Cuerpo de Cristo.
3. Padecimientos debido a castigos físicos.

II. LOS PADECIMIENTOS DE CRISTO COMO MOTIVO DE GOZO (1ª Pedro 4:13, 14)

III. LOS PADECIMIENTOS QUE NO CORRESPONDEN (1ª Pedro 4:15, 16)

IV. PADECIMIENTOS PARA VIDA Y PADECIMIENTOS PARA MUERTE (1ª Pedro 4:17-19)

Conclusión.

Amados hermanos, no nos sorprendamos cuando la persecución se manifieste ante nosotros. En realidad, la persecución es un hecho cotidiano, el cristiano es contrariado, es ridiculizado, es difamado, y cada día, esto se acentúa más.

Desde el principio de la Carta, Pedro insta a los cristianos a poner su mirada en Cristo y sus logros ganados a favor nuestro; logros que serán disfrutados en plenitud en un futuro y por siempre. Hay un fuerte llamado a mantenerse firme y no claudicar; un llamado a enfrentar con serenidad, pureza, convicción y fe, las pruebas; un llamado a enfrentar la adversidad con gozo, haciendo el bien hasta el fin.

“para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,” — 1ª Pedro 1:7