Muy estimados amigos que hoy nos visitan:

En la Epístola a los Gálatas vemos que son amonestados fuertemente con las siguientes palabras: «¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?» (Gálatas 3:1).

Hace un tiempo bajé por las escaleras de la estación del Metro y, mientras lo hacía, el tren cerró sus puertas y partió antes de que pudiera subirme en él; perdí de tomarlo por cosa de segundos. Entonces recordé que había usado esos segundos leyendo el titular de un diario en un negocio que estaba en el camino. En realidad, no perdí mucho, porque el próximo tren rápidamente estaba en el andén con sus puertas abiertas frente a mí.

Esta anécdota simple y sin consecuencias, me hizo pensar en otra historia que sí tiene muchas consecuencias. Es la historia de millares de personas que conocen de Cristo, que saben que vino a salvarlos, pero que llegan al momento de su partida de este mundo y se dan cuenta, al cruzar el umbral, que algo las detuvo para no tomar la decisión más importante de su vida: recibir a Jesucristo como salvador, no solo saber de él. Llegaron tarde, el medio enviado para salvarlas ya no estaba disponible.

La gran diferencia con el tren del Metro es que ya no habrá otro vehículo que esperar, no habrá más oportunidad, la muerte es el fin de toda chance. ¿Qué fue lo que las detuvo? ¿Quién las fascinó para no obedecer a la verdad que ya conocían? ¿Qué titular atrayente de este mundo fue capaz de quitarles los instantes que requerían para encontrarse con el Salvador?

Amigo, le ruego encarecidamente que no se arriesgue más. No se trata de una imprudencia de poca consecuencia, es simplemente locura seguir jugando con su vida eterna.

Dios nos advierte que «todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,» (Romanos 3:23b); sin embargo, por su incomprensible amor, nos ha enviado un medio de salvación: el Señor Jesucristo, quien dice: «El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.» (Juan 5:24a). Es urgente que oigas y creas las palabras del Señor y con un corazón humillado le reconozcas como tú salvador.

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski
Iglesia Bíblica Las Condes


Mensajero

Pastor Cornelio Rivera.

Damos gracias al Señor por el privilegio de contar con la presencia del destacado profesor, autor y pastor, hermano Cornelio Rivera, así como con su distinguida esposa, hermana Aída.

Pedimos a nuestro Padre que continúe derramando ricas bendiciones sobre sus vidas y ministerios.


Lectura Bíblica

A Jehová clamé estando en angustia,
Y él me respondió.
Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
Y de la lengua fraudulenta.

¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
Oh lengua engañosa?
Agudas saetas de valiente,
Con brasas de enebro.

¡Ay de mí, que moro en Mesec,
Y habito entre las tiendas de Cedar!
Mucho tiempo ha morado mi alma
Con los que aborrecen la paz.
Yo soy pacífico;
Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

Salmos 120:1-7