Como en los días de Noé, parte IV: tiempos de pasiones descontroladas

Queridos hermanos en la Fe:

Siempre es un gusto saludarles recordando que en Cristo compartimos una unidad que sobrepasa a la muerte y al tiempo.

A continuación, les invito cordialmente a concluir con la serie de meditaciones en las que comparábamos los tiempos de Noé con la actual generación.

Hemos visto cómo, en la medida que el hombre se aleja de Dios, su corazón comienza a experimentar cambios que lo van inclinando cada día más al mal, y con ello, a la pérdida de sus afectos naturales hasta el extremo de que su conciencia pasa a un estado de anulación.

En esta oportunidad concluiremos con la serie, aun cuando el tema se encuentra lejos de ser agotado; en realidad sólo hemos abierto la tapa de la caja, quedando multitud de aspectos que bien podrían dar lugar a varios cursos completos. Hoy consideraremos otro inevitable tema asociado a la rebelión contra Dios, me refiero al desborde del río de la pasión sexual.

En nuestro diario velar no descuidemos la exhortación del Apóstol:

Así que, amados, pues que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

2ª Corintios 7:1

Sergio Oschilewski M.
Pastor I. Bíblica Las Condes

A las 11:00 horas, le invito a incorporarse al Culto Dominical, conectándose a nuestra transmisión directa desde el local de la Iglesia Bíblica Las Condes.



Pasaje bíblico

1ª Pedro 4:1-5.

Introducción

Dos cosas destacaban en los días de Noé, las cuales también destacan hoy: se habían alejado de Dios y sus corazones estaban totalmente inclinados al mal.

Hemos visto que, como consecuencia del distanciamiento de Dios y la consecuente inclinación al mal, se genera agresividad y violencia, así como un fuerte acercamiento hacia el mundo espiritual de maldad y, conjuntamente, se genera un proceso de deshumanización que concluye con una persona con su conciencia totalmente cauterizada (1ª Timoteo 4:2).

Continuemos, ahora, avanzando en nuestras reflexiones sobre las consecuencias de no querer que Dios intervenga en la vida, situación que se vivió en los días de Noé, y que hoy se repite.

En esta cuarta navegación por el tema que nos ha ocupado, les invito a considerar otro resultado directo del distanciamiento de Dios. Se trata de un efecto que asocia agresividad y deshumanización. Se trata de la pasión descontrolada en su dimensión sexual.

  1. La pasión fuera de cause.
  2. La pasión encausada.
  3. El resultado de una pasión fuera de cause.

Conclusión

Lo que Dios hace siempre es bueno en gran manera; hacer su voluntad es la mejor decisión que se puede tomar; desobedecer y alejarse de él es más que una simple necedad, es una total locura. Por lo mismo, vivimos en un mundo desquiciado, pues la tendencia global es alejarse cada día más de Dios. El resultado está múltiples veces visto en la historia, pero hoy resulta aún más grave, pues el hombre, con más conocimiento que nunca, ha sobrepasado todos los límites de antaño. Por nuestro lado recordemos las palabras divinas:

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;

1ª Tesalonicenses 4:3

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2ª Timoteo 1:7

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