Una salvación tan grande

Queridos hermanos en la fe:

Con el inicio de un nuevo año reconocemos la bondad, el amparo y la fortaleza que nos han sido otorgadas para llegar hasta este momento. Por otra parte, estamos plenamente conscientes de que contamos con los mismos auxilios para continuar con la tarea encomendada.

Ha comenzado un nuevo año y, con él, nuevos y viejos retos para la Iglesia del Señor. Por una parte, hay grandes verdades que proclamar tales como:

  • Cristo salva hoy y está llamando a toda criatura.
  • El Señor viene, las señales son evidentes y más abundantes cada día que pasa.
  • Solo Cristo puede dar la paz, la salud y la total satisfacción al alma.

Luego, pertenecemos al Cuerpo de Cristo, lo que implica que formamos parte de una iglesia local; esto involucra procurar el desarrollo armónico de cada uno de nuestros hermanos, lo cual es tarea de todos.

No puedo dejar de recordar algo que sabemos, pero muchos tratan de sacarlo de sus mentes, pues les resulta incómodo; me refiero al hecho de que vivimos «tiempos peligrosos». Vemos con tristeza y mucha claridad cómo el espíritu del anticristo envuelve a la sociedad del siglo XXI llevando a la humanidad hacia el despeñadero como si fuera un rebaño de ovejas ciego y sin sentido de conservación.

A lo anterior se suma lo que tantas veces hemos analizado: el que un gran número de iglesias locales se encuentran hechizadas por el pragmatismo, el humanismo, el modernismo, el sincretismo, el ecumenismo, incluyendo a la brujería y al chamanismo, cayendo en apostasía y traición, produciendo innumerables y gravísimos daños.

Oremos para que el Celo del Señor nos motive cada día. Celo que lleva a desarrollarnos como cristianos y a predicar el evangelio de salvación; además de actuar como la sal incorruptible que dice NO cuando la masa inconsciente viola, con sus hechos y pensamientos, los decretos de nuestro Padre Eterno.

Que nuestro Señor y Padre les bendiga y fortalezca para enfrentar cada desafío del 2026.

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Efesios 6: 13

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski
Iglesia Bíblica Las Condes



Lectura Bíblica

Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Hebreos 2: 1-4

Introducción

El autor de la Epístola a los Hebreos nos habla de una salvación muy grande. Dice: «¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?» (Hebreos 2: 3).

Por medio del acto del bautismo testificamos de esta «salvación tan grande».

Es común que cuando una persona ha estado a punto de perder la vida lo cuente una y otra vez; relata con emoción cómo su vida fue salvada.

Hoy, se testifica, con emoción, de la salvación de la vida, pero por la eternidad.

El autor de la carta a los Hebreos dice: «¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?» (Hebreos 2: 2a). ¿Por qué esta salvación es «tan grande»? Pues lo es por varios motivos:

  1. Salva de la pena universal (Romanos 3:23).
  2. Es ofrecida solo al hombre (Hebreos 2: 16).
  3. El salvador es Dios mismo (Romanos 5: 8).
  4. Alcanza para todos (Juan 5: 24).

Conclusión

El autor de la carta a los Hebreos dice: «¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?» (Hebreos 2: 2a). La respuesta a esta gran exclamación en forma de pregunta es: no hay otro modo de escapar a la condenación. Si descuidamos esta salvación «tan grande» no hay más que condenación.

Predicador

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski

Fecha

4 de enero de 2026

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