Azote, fe y libertad

¡Felices Fiestas Patrias!

Celebramos las fiestas que conmemoran los inicios de una libertad obtenida por medio de grandes sacrificios, entregas y luchas.

Es una excelente instancia para meditar y revalorizar la idea de libertad. Para el redimido por Cristo se suma, en estos tiempos, la emoción de considerar la libertad ganada por Cristo a favor nuestro. ¡Cuidemos y valoricemos esa libertad!

Un cristiano sometido al Señor es un ciudadano doblemente libre: es libre porque vive en una patria soberana que le permite disfrutar de una gran autonomía; y libre por cuanto ha sido liberado de las cadenas que, por naturaleza, esclavizan al alma y al espíritu.

Solo en Cristo se puede obtener la libertad total, pues nadie más puede otorgarla.

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Juan 8:36

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski
Iglesia Bíblica Las Condes


Lectura Bíblica

Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

Marcos 5:24-34

Introducción

En el mes de la patria, uno de conceptos más celebrados es el de libertad, pues la independencia nacional implicó ser libres de las leyes, obligaciones e impuestos a los cuales se estaba sometido por ser una colonia dependiente y no un país independiente. Con estas ideas en la mente, hoy les comparto un caso relatado en los tres evangelios sinópticos en el que podemos apreciar y valorizar la libertad que otorga el Señor Jesús a una mujer esclavizada, no por cadenas de metal ni leyes injustas, sino por poderes muy superiores.

En el relato leído nos encontramos con tres conceptos fundamentales: una persona oprimida; varios elementos esclavizantes (enfermedad, temor, vergüenza, una multitud) y un libertador absoluto: el Señor Jesucristo.

Consideremos el episodio.

  1. Una necesidad (Marcos 5:25-26).
  2. Un acto de fe (Marcos 5:27-28).
  3. Respuesta celestial (Marcos 5:29).
  4. Confesión pública (Marcos 5:30-33).
  5. La sanidad principal (Marcos 5:34).

Conclusión

Hoy, que estamos celebrando la libertad que con tanto esfuerzo alcanzó nuestra nación, constituye una ocasión ideal para preguntarnos si, a pesar de la libertad física, la libertad territorial, la libertad de elección que poseemos, contamos también con la libertad del peor azote que ha golpeado a la creación: la libertad del pecado que acusa, pesa, condena y arrastra hacia el castigo eterno. Si aún tienes sobre ti ese azote, recuerda que Jesús está esperando para quitarlo. No esperes más, La puerta de salvación aún está abierta, Jesús te espera para darte vida en abundancia como el mismo lo dice: «yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.» (Juan 10:10b).

Predicador

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski

Fecha

20 de septiembre de 2026

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