Termina un ciclo

Cita Bíblica: 2ª Tesalonicenses 2: 13-17

Introducción: Estamos al término del año 2014. Es necesario que miremos hacia atrás. Tenemos que recapitular de lo que hemos hecho en el año que termina, de cuáles han sido nuestros logros espirituales y obras para el Señor. No me cabe duda de que hemos tenido éxitos y fracasos, hay batallas que hemos perdido y otras que han llegado a ser victorias para gloria del Señor.
Este análisis retrospectivo lo tenemos que hacer, tanto en el ámbito personal, como hijos de Dios, como también en el contexto de la Iglesia, como miembros del Cuerpo de Cristo, congregados en la Iglesia local.
Lo que es muy claro es que las batallas que hemos ganado las hemos ganado porque el Señor estaba con nosotros, pero las batallas perdidas las hemos perdido nosotros por nuestra cuenta. Los triunfos son del Señor, y Él es glorificado, pero los fracasos son nuestros porque solo confiamos en nuestra capacidad y fuerza, sin el concurso del Señor.

I- ESTAR CON EL SEÑOR
Esto último nos sugiere que nuestra comunión con Cristo no es constante sino más bien escasa. ¿Por qué nos ocurre esto?
Algunos aspectos doctrinales.
En el momento en que Dios nos justifica, Dios está reconociendo la perfección en nosotros que, al creer en Cristo, hemos hallado en el Salvador. Pero esto, es sólo correctamente posible por causa de la verdad de que el salvo en Cristo está tan vital y eternamente unido con Él, que participa real y completamente de lo que es Cristo.
El creyente en Cristo es justo porque está en Cristo, y es justificado por Dios, porque es justo.
La primera mención Bíblica de esta unión vital y orgánica de Cristo y el que cree en Él, se halla en Juan 14:20. El tener una oración efectiva y el gozo celestial, son resultado de nuestra permanencia en Cristo.

II- EN LA IGLESIA
1. Ser humilde
a. Podemos aprender de otros.
b. Ofrezcámonos voluntariamente para las tareas más humildes.
c. Seguir el ejemplo de Jesús.
2. Priorizar la iglesia.
a. Dios nos trajo y nos hizo parte esta iglesia local para nuestro bien espiritual y material.
b. Tu iglesia te necesita, porque Dios te ha comisionado.
3. Reservar los tiempos para participar en actividades de la Iglesia.
a. Oración.
b. Clases y cursos.
c. Otras actividades.
4. Complementar en tu casa y trabajo.
a. Vive como cristiano la semana entera.
b. Ora por tus hermanos y las actividades de la Iglesia, día a día.
c. Entrega todo en las manos del Señor.
5. Conoce e interactúa con los hermanos.
a. Hazlos parte de tu vida.
b. Participa de los grupos afines a tu persona.
6. Coopera con tu ofrenda.
a. El dinero le pertenece a Dios, y te lo ha dado para administrarlo para su gloria.
b. Dar al señor primero.

III- EN EL MATRIMONIO
El matrimonio debe ser honrado por todos, pues, Dios creó el matrimonio:
1. Como centro de la familia, que protege y preserva la humanidad.
2. Para nuestra perfección.
3. Para la construcción de la sociedad.
6. Para la reflexión en nuestra Unión con Cristo.

Conclusión: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” 1ª Corintios 10:31

Predicador

Hermano José Trejo Larenas

Fecha

14 de diciembre de 2014

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