El tesoro y el vaso

Pasaje bíblico: 2ª Corintios 4:1-7

Introducción:
Cuando hablamos de administrar lo que el Señor nos entrega, las primeras ideas que se nos vienen a la cabeza se relacionan con: el dinero, nuestros hijos, la familia, nuestro trabajo, nuestro tiempo; y rara vez pensamos en cómo debemos administrar el mensaje que se nos dio, como administramos este ministerio, como administramos la palabra depositada en nosotros.

Muchas veces me he planteado como es que cristianos, han llegado a tener tanto éxito en su servicio. ¿Tienen algo que yo no tengo?, o ¿han administrado mejor lo que se les ha dado?, esto no es una cosa de envidia, estaría pecando con ello, esto va por el lado de cómo puedo aportar más y mejor a la obra de Cristo.

Un mayordomo es el que administra los bienes de otro. La Biblia afirma que Dios es dueño y Señor de todo, los creyentes son los mayordomos o encargados de administrar las cosas de Dios, y parte de ello es el mensaje que se nos ha entregado.

Que llevó a Pablo, y a otros, a ser grandes administradores del mensaje?

En este pasaje (2ª Corintios 4:1-7) se pueden notar varios aspectos del servicio de Pablo. Les invito a ver cinco aspectos de este servicio.

I · LA DIGNIDAD
Pablo valorizaba la gran dignidad del ministerio que se le había encomendado.
II · LA VERDAD
La verdad es expuesta sin utilizar malas prácticas o acomodos de ésta.
III · LA MOTIVACIÓN
El centro del mensaje de Pablo era Cristo.
IV · LA HUMILDAD
El reconocimiento de la dependencia absoluta y total de Dios.
V · LA GLORIA
¿Para quién debe ser la gloria?, el apóstol lo aclara en el versículo siete de nuestra lectura.
«Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,»

Conclusión:

  • Hermanos, nuestro servicio a Dios es el servicio más digno que podemos encontrar.
  • Cuidemos la Palabra, se debe entregar como Dios quiere, sin cortarla, sin añadirle y sin malicia.
  • La motivación para esto no es otra que nuestro gran Salvador y Señor Jesús.
  • Seamos humildes, entendiendo que dependemos de Dios y somos los más pequeños de sus siervos.
  • Y entendamos que el poder y la gloria le pertenecen solo a Dios. Nosotros solo somos instrumentos. Vasos de barros que contienen un gran tesoro.

Predicador

Rodrigo Cartagena Armijo

Fecha

11 de agosto de 2013

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