¿Lo que quiero oír, o bien, lo que debo oír?

Amados Hermanos: 

 Deseo de todo corazón encontrarlos bien y con la vista y confianza puestas en nuestro Salvador y Señor,  quien es fiel, justo, poderoso, amoroso e inmutable. 

 “La gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros.” 1ª Co.16:23 

 Sergio Oschilewski M. 
Pastor IBLC 

Reunión de Oración  

Oración 

Cánticos a elección 

Recuerde los himnos y cánticos que se encuentran en nuestra Página. 

Lectura de la Biblia 

2ª Crónicas 18:3-7, 16, 17, 33, 34. 

Reflexión: ¿Lo que quiero oír, o bien, lo que debo oír? 

 Recién leíamos en 2ª Crónicas, que en una oportunidad el rey de Judá, Josafat, visita al rey del Norte, Acab, quien le invita a unírsele para pelear con él en una batalla contra Ramot de Galaad a lo cual él accede, pero le pide que, antes consulte con Jehová.  

 El rey Acab acepta, y reúne a cuatrocientos profetas a los que les consulta si debe o no, ir a la guerra. Josafat, rápidamente se da cuenta de que, a pesar del gran número de profetas convocados, todos eran falsos, por lo que le pregunta a Acab si aún queda en su reino algún profeta que sea verdaderamente de Jehová. Entonces, el rey del norte le dice que sí, que aún queda uno, llamado Micaías, pero, le desagrada,  pues, nunca le decía lo que quería oír. 

 Algunos cristianos se parecen, en este aspecto a Acab; ellos escuchan mensajes, sí, pero siempre buscan los más entretenidos o los que traten del tema que más les interesa, pero, no el necesario, el que realmente les muestra la voluntad de Dios para sus vidas en ese momento. 

 Esta es una trampa muy común en los días que corren, pues, gracias a los avances en los medios de comunicación y de las redes sociales, hay demasiados mensajes en el aire, los que se adaptan a las creencias y situaciones de cada persona. El que busca siempre encontrará a un expositor que diga lo que quiere escuchar. Incluso, se puede decir que, cada pecador encontrará al predicador que justifique su pecado. Por su parte, el expositor que te dirá lo que debes escuchar no será oído, por considerarlo, incómodo e inquietante; además se piensa: “hay tantos otros que opinan diferente”. 

 Esa es la diferencia del pastor de la iglesia en la que te congregas, con los cientos de predicadores que  encontrarás como alternativas. Tu pastor te conoce y ha orado por el mensaje o la reflexión, que está  preparando, con tal que construya a la iglesia bajo su responsabilidad. El otro mensaje, aun cuando no tenga nada criticable y aún más, pueda ser muy bueno, tiene un carácter universal, no específico. Entendámonos bien, no estoy diciendo que no escuches a otros predicadores, si es que los escuchas con  criterio y discernimiento espiritual, pues hay algunos muy buenos que te pueden hacer aportes muy positivos. En lo que insisto es, que no busques evadir el mensaje que Dios tiene específicamente para ti, buscando alternativas. 

 Buscar la respuesta de Dios que más te gusta, no es, pues, la respuesta de Dios; simplemente es la que satisface a tu carne.  

 No estoy negando que la respuesta de Dios también puede resultar ser de tu entera satisfacción, sin añadir ninguna carga o pesar. Esto puede pasar regularmente, pero tienes que estar atento(a) a su respuesta sea cual sea. No te olvides jamás lo que muchas veces hemos considerado, y es que la voluntad de Dios es: “buena, agradable y perfecta.” (Ro. 12:2b). Lo anterior no significa, necesariamente, que sea la que nosotros deseábamos; la que nosotros creemos que es buena; la que para nosotros resulta agradable.  

 Con seguridad te digo que, si aceptamos la voluntad de Dios, sometiéndonos a él y obedeciéndole en todo, entonces llegaremos a comprender a cabalidad, que su voluntad es: “buena, agradable y perfecta.”, aunque no lo veamos así en el momento. 

 Volviendo al comienzo de la reflexión y al rey Acab; resultó que los cuatrocientos profetas que consultó el rey los cuales le dijeron lo que él quería escuchar, se equivocaron, mientras que el profeta de Dios, Micaías, al que no quiso escuchar, tuvo la razón. El resultado fue la muerte de Acab.  

 En las cosas de Dios no hay elección, o se le busca con sinceridad para escuchar su voz, y luego obedecerle; o no se le busca con sinceridad, con lo cual se encuentra garantizado un tropiezo, aunque la gran mayoría (como suele ocurrir) diga lo contrario. 

 “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será  prosperada en aquello para que la envié.” (Isaías 55:11) 

 Sergio O.M.  

 

A continuación, le invito a pasar unos momentos en oración. 

Oración 

Adoración, Alabanza y Gratitud:  

Agradecer al Señor por Su Revelación orientadora. 

 Estamos experimentando tiempos de grandes conmociones morales, sociales y espirituales. Pudiera parecer que el control de la historia se ha descarrilado y que aquellos que han promovido esta situación se han salido con la suya. Todo lector de la Biblia sabe a quién escuchar, a qué atenerse y hasta dónde va a llegar el desorden moral y social que cada día se manifiesta más fuerte, pues Dios ya lo ha revelado. ¡Gracias al Señor por Su Palabra que nos orienta y tranquiliza, así como por el triunfo total que está anunciado anticipadamente, por parte del Señor de Señores! 

Demos gracias por la progresiva restauración de Sebastián. 

 Debemos agradecer por la recuperación de Sebastián y por el hecho de que ya se encuentre en su casa con su familia. 

Otros motivos de adoración, alabanza y gratitud: 

Peticiones:  

Incendios forestales. 

 Ya hemos tenido varios incendios en el país, lo que constituye: desgracias personales: físicas y económicas; pérdida de terrenos, animales, cultivos y bosques. Además, se debe considerar la gran contaminación y el uso de los escasos recursos hídricos, así como otros, que son básicos para combatir las llamas. Pidamos al Señor que nos libre de volver a vivir las dramáticas experiencias de los años 2016 y 2017 cuando fuimos azotados por más de 3.100 incendios, consumiéndose alrededor de 587.000 hectáreas. 

Oremos por los niños más pequeños. 

 Entre los niños más pequeños de la Iglesia, tenemos a aquellos que nacieron el año pasado; Josué y Émilie. Luego vienen, sólo considerando la clase cuna y la clase párvulos: Diego, Rebeca, Maximiliano, Patricio, Micaela, Amelia, Amalia, Emmanuel, Agustín, Santiago y Arturo, entre los asistentes más regulares. Esta semana, oremos por estos pequeños y por sabiduría para que sus padres puedan entregarles, todo lo que sus tiernas mentes y corazones necesitan sobre las verdades eternas contenidas en la Biblia.

Por respuestas al llamado del Señor a servir. 

 Oremos por el despertar de algunos hermanos somnolientos, al servicio en la Iglesia, un servicio comprometido, con amor, perseverancia y procurando siempre dar la mayor gloria a Dios. 

Por hermanos y amigos que han contraído el COVID-19. 

 Constantemente, estamos sabiendo que hermanos y familiares, han enfermado debido al coronavirus; en algunos casos, han mantenido su condición en reserva. Esta situación nos hace ver que el problema está vigente y que debemos seguir pidiendo, comenzando por nuestra gran familia que son los hermanos que conforman la Iglesia. 

Por nuestros hermanos en el extranjero. 

 Esta semana les invito a apoyar al pequeño grupo de hermanos que viven en el estado de Santa Lucía, en el  Caribe. El Señor les ayude en su tarea de evangelizar en un medio bastante adverso. 

Otras peticiones

Peticiones en las cuales insistir:  

Nuestro país. 

 Con la llegada del nuevo año, la situación mundial, y con ella la nacional, se ven bastante complejas. Sólo un cristiano que ora puede lograr demorar, disminuir, o mejorar, el panorama poco alentador que se vislumbra en el horizonte. 

 Perseveremos en oración por nuestra Nación, pues, siguen siendo tiempos muy difíciles. No dejemos de considerar problemas tan serios como: 

 ▪ La pandemia que constantemente toma nuevos cursos. 

 ▪ La crisis económica que ha traído como secuela el grave problema de la salud. 

 ▪ La reprogramación del quehacer diario bajo las nuevas reglas: trabajo, escuelas, institutos, trámites de salud, etc. 

▪ La creciente arremetida de la delincuencia. 

 ▪ El terrorismo y acciones afines en el sur del país. 

 ▪ El advenimiento de una constitución construida en función de los parámetros internacionales que facilitará la  promulgación de leyes que contradigan la clara voluntad de Dios. 

 Por una parte, pidamos: luz y dirección para aquellos que encabezan la Nación; luego, pidamos que Dios amarre las manos y cierre las bocas de aquellos que promueven el liberalismo y la blasfemia, para mal de este  país. 

Por nuestros hermanos de los EUA. 

 Continuemos orando por nuestros hermanos de EUA, que ahora se encuentran bajo autoridades que no sólo no poseen ni apoyan los valores cristianos, sino que les son adversos, abriendo, sin límites, las puertas al liberalismo. Como hemos considerado antes, es nuestro deber orar por aquella nación que ha sido líder en la evangelización mundial, así como en el apoyo de las iglesias cristianas en el mundo. 

“Manzana de oro con figuras de plata  
Es la palabra dicha como conviene.” 
 Prov. 25:11

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Predicador

Pastor Sergio Oschilewski Malinowski

Fecha

21 de enero de 2021

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