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Purificación, restauración y reinado universal

Cita Bíblica: Isaías 1:25-27; 2:1-4

Introducción.

En el primer capítulo de Isaías, hemos visto como el Señor está preocupado de la restauración espiritual de su pueblo rebelde.  La indiferencia de Israel, respecto a su pecado y a la disciplina recibida, ha resultado ser sobrecogedora. Hemos leído como Dios ha tratado de enmendar a su pueblo con el fin de perdonarlos y colmarlos de bendiciones, pero la gente, sencillamente no quiere arrepentirse.

Ahora vamos a notar que, de pronto, se produce un brusco quiebre en el tema. Vemos al Señor mostrando a los rebeldes una visión maravillosa, que debiera estimulares a la buena conducta; es una visión de lo que Dios tiene planificado para ellos.

  1. EL IMPERIO MESIÁNICO
  2. VISIÓN DEL FUTURO PARA JUDÁ Y JERUSALÉN (Isaías 1:25-27)
  3. CONFIRMACIÓN DEL MONTE DE LA CASA DE JEHOVÁ (Isaías 2:1-2)
  4. LA ENSEÑANZA Y LA LEY MANAN DESDE SIÓN (Isaías 2:3-4)

Conclusión.

Escudriñar a Isaías y los profetas, nos da la confianza de que los planes del Señor se cumplen y cumplirán a pesar de toda la oposición y rebeldía que puedan presentar sus opositores.

Gocémonos, porque a pesar de los días oscuros que vivimos, no es el diablo ni la soberbia humana, las que prevalecerán, sino que los designios de Dios alcanzarán íntegramente su plenitud por siempre.

Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.

Salmo 72:19

Una sola norma

Cita Bíblica: 1ª Juan 1:5-10

Introducción.

Desde los primeros siglos el cristianismo ha tenido muchos enemigos y ha sido necesario una y otra vez presentar defensa y afirmar a cada creyente en la verdad del Evangelio. La primera carta de Juan es una carta universal, no está dirigida a una iglesia en particular, sino que a toda la cristiandad.

El apóstol Juan se ve en la necesidad imperiosa de aclarar ciertos temas del Evangelio que los falsos maestros estaban distorsionando y con ello, llevando a los hermanos al error.

El Apóstol advierte a sus lectores que estos maestros no poseían las verdaderas señales de los hijos de Dios. Juan es claro: una persona es hijo de Dios o no lo es, no hay intermedios. El anciano Apóstol fue bien radical en esto y por eso esta epístola está llena de extremos, el contrasta: luz con tinieblas, amor con odio, verdad con mentira, muerte con vida.

En toda la Carta, el escritor aclara importantes temas a los creyentes, y además, contesta a los falsos maestros en forma muy fuerte.

En la lectura de hoy, el Apóstol advierte de dos graves y peligrosos errores, en los que un creyente no debe caer; a la vez, que nos muestra la solución a esos errores. Los invito a que juntos recorramos esta pequeña porción.

  1. DOS GRANDES ERRORES
    1. Comunión
    2. Pureza
  2. TRES PASOS PARA UNA SOLUCIÓN
    1. El medio (Cristo)
    2. El método (la confesión)
    3. El alcance (todo)

Conclusión.

Hermanos, no caigamos en los errores que en los primeros siglos hicieron mucho daño, y por qué no decirlo también, en el nuestro; me refiero a decir que tenemos comunión con Dios cuando andamos en tinieblas, o más directamente aún, estamos en pecado. Tampoco pensemos que somos lo suficientemente puros y castos como para no pecar; o que somos tan santos que no tenemos, siquiera, tendencia a pecar.

El creyente tiene que procurar andar en santidad práctica, pero estamos cayendo en forma constante. Esta es la realidad y nuestro Dios así lo sabe. Tampoco abusemos de nuestra libertad y digamos: «El Señor todo lo perdona, así que después arreglaré cuentas con él», eso no debe ser así.

La lección de hoy es sumamente importante, debemos entender que aun después de la salvación los creyentes podemos pecar, por lo tanto necesitamos ser limpiados diariamente. Lo maravilloso es que Dios ha provisto solución para esto. La sangre de Cristo sigue siendo el medio para el perdón de nuestros pecados. El modo de lograr esta limpieza consiste en confesar nuestros pecados con sinceridad y constricción. Es tan grande la gracia, que hay provisión suficiente para limpiarnos hasta el fin de nuestros días.

Cuando somos sinceros y francos con nuestro Dios y somos capaces de sacar todo lo que nos impide tener comunión con él, recién ahí, podemos ampararnos en la maravillosa promesa del versículo 9: Dios es fiel y justo para perdonarnos.

El culto que corresponde a Dios

Cita Bíblica: Isaías 1:10-20

Introducción.

En la primera incursión en el libro de Isaías, veíamos la queja del Señor ante la indiferencia de Israel respecto a su pecado y a la corrección varias veces recibida. Se trataba de una indolencia que rayaba en la locura.

Luego de la justa queja y de la descripción del estado en el que estaba Israel, continúan acusaciones muy directas, relacionadas con la manera de llevar adelante su espiritualidad, la adoración y el culto asociado.

Lo primero que podemos destacar es que Israel tenía:

  1. UN SISTEMA CULTICO INSUPERABLE
  2. EL CULTO CONTAMINADO Isaías 1:10-14
  3. CONSECUENCIAS Isaías 1:15
  4. EXHORTACIÓN A CAMBIAR Isaías 1:16, 17
  5. HACIENDO CUENTAS Isaías 1:18
  6. ELECCIÓN Isaías 1:19, 20

Conclusión.

Este es un buen momento para un autoexamen y preguntarnos ¿Cómo estoy rindiendo culto al Señor? ¿Percibe Dios un santo y grato olor de mi proceder, de mi pensar y de mi sentir? ¿Llegan sin impedimento mis oraciones ante Dios? ¿Estamos cultivando un culto vivo o un culto a mi medida, es decir, vano?

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Salmo 19:14

Oíd, cielos, y escucha tú, tierra

Cita Bíblica: Isaías 1:1-9

Introducción.

A partir de hoy, les quiero invitar a realizar algunas travesías por el libro del profeta Isaías, tocando algunos de los grandes temas que abarca esta gran obra de sesenta y seis capítulos.

Veo en este libro un mensaje tan apropiado para nuestros días que me resulta imposible no abrir sus páginas dejándolas que nos hablen como si hubiesen sido escritas hoy para exhortar al pueblo de Dios.

Comencemos pues, leyendo sus primeros versículos.

  1. PRESENTACIÓN DE ISAÍAS Y SU TIEMPO
  2. UNA QUEJA JUSTA
  3. CONDICIÓN DEL PECADOR
  4. MÁS PACIENCIA AÚN

Conclusión.

El hijo de Dios debe estar ejercitado para recibir con prontitud la corrección del Señor; debe tener un corazón sensible para evitar aplazar un ajuste de cuentas con su Salvador. 

Amigo, no cometas la necedad de poner a prueba la paciencia de Dios, reacciona ya, no hacerlo es locura.

Mientras callé, se envejecieron mis huesos  En mi gemir todo el día.

Salmos 32:3

La palabra de la cruz

Cita Bíblica: 1ª Corintios 1:18-24

Introducción.

¿Por qué cuesta tanto que una persona comprenda la sencillez del Plan de Salvación? ¿Por qué el Evangelio resulta tan ajeno a muchas personas? ¿Es realmente incomprensible el significado de “la palabra de la cruz”? El apóstol Pablo expone el problema y lo explica en forma clarísima en los primeros capítulos de su carta a los hermanos que componían la iglesia de Corinto.

  1. LOCURA O PODER (1ª Corintios 1:18)
  2. SABIDURÍA DIVINA O SABIDURÍA DEL MUNDO (1ª Corintios 1:19-21)
    1. Profetizado.
    2. Una sabiduría enloquecida.
    3. La sabiduría del mundo no logra ver a Dios.
    4. La salvación de Dios contradice a la sabiduría del mundo.
  3. CRISTO CRUCIFICADO (1ª Corintios 1:22-24)
    1. Paradojas.
    2. ¿En qué se basaba la dificultad?
    3. Lo que es indispensable comprender.

Conclusión.

En la primera carta a los Corintios se destacaba: “pero nosotros predicamos a Cristo crucificado…”; hoy nuestro mensaje sigue siendo el mismo, y las respuestas también siguen siendo las mismas; muchos, al igual que los griegos, evaden la responsabilidad argumentando o “filosofando”; otros, al igual que los judíos, buscan milagros, “señales” para acudir al Señor, y otros, reciben, con sencillez y gratitud, el mensaje de la Cruz. ¿Con quiénes te identificas tú?

Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Gálatas 6:14