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A la Imagen del Hijo

Cita Bíblica: Romanos 8:28-32

Introducción.

El plan de salvación preparado por Dios para redimir al ser humano, considera la regeneración o nuevo nacimiento, y junto con ello, la adopción. Luego, a esta persona, ya salva, se le asigna una tarea de por vida, que consiste en ir, día a día, siendo conformado a la imagen de Cristo, modelo perfecto. Este proceso concluirá en el futuro, con la glorificación.

De lo anterior surge una pregunta de vital importancia: ¿Cómo es nuestro modelo? Creo que la mejor manera de averiguarlo es ver la descripción que nos da la Biblia del Señor Jesucristo.

Es así que descubrimos que el Hijo de Dios fue un ejemplo perfecto de:

  1. LO QUE SIGNIFICA GLORIFICAR A DIOS Juan 17:4
  2. UN VARÓN PERFECTO Juan 1:14; Salmo 1
    1. Un varón manso y humilde. 
    2. Un varón de principios firmes.
  3. SOMETIMIENTO AL ESPÍRITU Juan 1:33
  4. OBEDIENCIA Juan 4:34
  5. ORACIÓN Lucas 5:16
  6. SERVICIO Marcos 10:45

Conclusión.

Un cristiano que se someta a Dios para ir siendo conformado a la imagen de su Hijo, será una persona: que glorifica a Dios en todo; mansa y humilde, pero de principios firmes; sometido al Espíritu; obediente a la Palabra; que ora en forma constante y sirve a Dios y su iglesia local.

Lo antes visto transforma al converso en alguien cada día más útil para que Dios pueda cumplir sus propósitos por medio de él y la iglesia local a la cual pertenece. Además, será una persona realmente libre, pues la libertad se encuentra directamente relacionada con el cumplimiento del propósito para el cual fuimos redimidos y adoptados. Por último, será  una persona que experimente el gozo, pues solo se puede tener gozo cuando cumplimos nuestro propósito como hijos.

… hasta que Cristo sea formado en vosotros,

Gálatas 4:19b

… porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

1ª Pedro 2:21

La Biblia responde al hombre del siglo XXI

Cita Bíblica: Salmo 119:89-105

Introducción.

En esta oportunidad quisiera invitarles a plantearnos si la Biblia, es o no, un libro que puede dar respuestas y satisfacciones a una persona actual. Considerando el asunto de otro modo, podríamos hacernos la siguiente pregunta: ¿puede la Biblia, un libro cuyas primeras líneas se escribieron unos mil quinientos años antes de Cristo, dar respuestas satisfactorias a una persona que vive en septiembre de 2019? o bien, ¿tiene vigencia la Biblia en los días de la era espacial, la informática y la hiperconectividad?

Una manera de saberlo es haciéndonos las preguntas necesarias y luego, buscando las respuestas en el Texto Sagrado.

Entremos pues en materia considerando lo siguiente:

  1. RESPUESTAS A LOS DESAFÍOS MODERNOS
    1. Los desafíos que nos llegan por los medios de comunicación.
    2. Las metas hacia las cuales marcha el mundo.
    3. El desafío de algunas de las nuevas leyes.
  2. RESPUESTAS A LAS NECESIDADES DIARIAS
    1. Formar una familia.
    2. Trabajar para ganar el diario sustento.
  3. RESPUESTAS A LAS INQUIETUDES DEL INTELECTO
    1. El orden que del universo.
    2. El fin de la historia.
    3. El por qué del arte.
  4. RESPUESTAS A LAS NECESIDADES EXISTENCIALES
    1. La existencia.
    2. El sentido de trascendencia.
    3. El sentido de la imperfección personal.
    4. Conocimientos innatos.

Conclusión.

Partimos con una pregunta inicial que nos llevó a hacernos muchas otras; al mismo tiempo, fuimos escudriñando las Escrituras en busca de las respuestas. Ahora bien, si la Biblia y su mensaje están vigentes, no hay más opción que aceptar ese mensaje y reconocer en Cristo al salvador enviado por Dios; arrepentirse y recibir la salvación ofrecida.

Luego, día a día, se irá entendiendo con mayor claridad, lo indispensable que es vivir y organizar la vida, la familia, la sociedad, buscando diariamente, las instrucciones y consejos que se encuentran en las Sagradas Escrituras.

Solo al permitir hablar a la Biblia, entendemos lo que somos, de dónde venimos, a dónde vamos, el porqué de las angustias y problemas, como encontrar la redención, lo que es la realización personal, el cómo administrar, mi tiempo, trabajo, familia y vida; en fin, todas las cosas pasan a tener sentido.

La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.

Salmos 119:160

Completos en Él

Cita Bíblica: Colosenses 2:8-15

Introducción.

Es común que cuando hablamos de evangelizar, nuestro pensamiento se centre en la necesidad de la salvación del alma, con el fin de que una persona viva la eternidad con el Señor.

Pero en Cristo, no sólo encontramos la salvación eterna del alma, sino que en él se encuentra todo lo que necesitamos para ser personas plenas; en Cristo somos enteramente salvados y enteramente completados.

En la lectura de Colosenses, el apóstol Pablo nos explica lo siguiente:

  1. NADA NI NADIE NOS PUEDE DAR LO QUE DA CRISTO (Colosenses 2:8)
  2. CRISTO HACE UNA OBRA COMPLETA EN NOSOTROS (Colosenses 2:9, 10)
  3. TODO ES EN CRISTO (Colosenses 2:11-14)

Conclusión.

Amigo, ¿Estás procurando alcanzar la salvación? Por la Biblia te aseguro que no la alcanzarás jamás, pues ella no se alcanza, no se gana; la salvación es regalada y se recibe de la mano de Cristo.

Hermano, ¿Estás procurando alcanzar el perfeccionamiento espiritual usando tus habilidades naturales, tus fuerzas u otra herramienta?, por la Biblia te aseguro que no la alcanzarás jamás, pues el carácter santo no se logra por medio de obras humanas o la práctica de ciertas habilidades, sino por medio de la Gran Obra de Cristo a tu favor. Sólo sométete a Cristo, obedécele y crecerás.

La salvación es completa porque depende de Cristo y de su obra, y la creación del carácter santo es una obra posible basada en la obra pasada y presente de Cristo.

 ¿Sientes que te falta algo? ¿Quizás: paz, gozo, conformidad, dominio propio, objetivos en la vida, …? Entonces, acude a Cristo, que él producirá, por y en ti, aquello que necesitas.

y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Colosenses 2:10

La creación liberada

Cita Bíblica: Colosenses 1:19-22

Introducción.

El ser humano anhela la libertad, la independencia de toda cadena y yugo; normalmente lucha por esa libertad con afán y sacrificio, sin darse cuenta que la mayor de las cadenas que le mantiene prisionero es la cadena del pecado. Esta es una pesada carga, principio de toda forma de servidumbre y penuria; cadena que no solo le priva de su libertad a él, sino que a toda la creación.

Lo que muchas veces no alcanzamos a vislumbrar con claridad, incluyendo a no pocos conversos, es que en Cristo, no hay cadena que resista, pues él las deshace, incluyendo los grilletes con que la creación fue sujeta.

Le invito a considerar tan importante tema:

  1. LA CREACIÓN PUESTA BAJO ESCLAVITUD
    1. La creación humana.
    2. La creación no humana.
  2. LA REDENCIÓN DE LA CREACIÓN
    1. La redención esperada.
    2. El medio de la redención.
    3. La redención manifestada.
    4. La redención celebrada. 
  3. LA REDENCIÓN DE MI VIDA
    1. La redención del hombre natural.
    2. La redención del converso.

Conclusión.

¿No es maravillosa la redención que nuestro Señor ha procurado, no sólo para nosotros, sino que, para toda la creación?

Ahora bien, es posible que tú ya hayas sido redimido, pero, siguen colgando cadenas de tus brazos, cadenas que ya no corresponde que tengas. Si esto es así, te invito a hacer tuya la redención en toda su plenitud. Al respecto, el apóstol Pablo le explica a los creyentes lo siguiente: “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.” (Ro. 6:6). Por lo tanto, se encuentra a disposición de todo renacido, la completa victoria sobre el pecado. ¿Qué esperas para hacer tuya esa victoria?

Llamados por el Señor

Cita Bíblica: Ezequiel 2: 1-10

Introducción.

A través del ejemplo del profeta Ezequiel, cuyo libro se encuentra en el Antiguo Testamento, quiero invitarlos, brevemente a reflexionar como Dios nos ha llamado a su servicio y en especial a ser Atalayas de su obra.

En este conciso recorrido, en el cual solo tomaremos una pequeña porción de un libro profético lleno de simbolismos, observaremos como un hombre a través de su disciplina, nos entrega una preciosa enseñanza de lo que Dios quiere para nuestras vidas.

  1. EL LLAMAMIENTO (Ezequiel 2:1-10)
  2. LA DISCIPLINA (Ezequiel 24:15-27)
  3. ATALAYAS DE DIOS (Ezequiel 3: 1-21)

Conclusión.

Hemos visto un ejemplo de cómo un hijo de Dios, escuchó el llamado, fue entrenado en cada uno de sus pasos y demostró correcta obediencia a cada una de las tareas que le encomendó el Señor, y fue permanente atalaya. Ahora, pidámosle a nuestro Señor, que nos otorgue obediencia, valor y constancia, para cumplir con su mandato y entregar un digno testimonio en pos de entregar un mensaje esperanzador, como lo hizo con Ezequiel.