Estás aquí: Home » Blog » Artículo para compartir » Un cristiano bien nutrido

Un cristiano bien nutrido

Cita Bíblica: 1ª Timoteo 4:6-16

Introducción.

El apóstol Pablo, luego de dar algunas instrucciones a Timoteo, le dice: “Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.” 1ª Timoteo 4:6

En lo que a nutrición se refiere, los niños pueden darnos grandes sorpresas. Cuántos padres son sorprendidos cuando llevan a sus hijos, de aspecto saludable, al médico, con el fin de realizar un control rutinario y reciben la sorpresa de sus vidas, cuando el doctor les dice que el niño está desnutrido.

La madre podrá decir: “Pero si tiene el peso que le corresponde a la edad.

“Sí, le responde el doctor, pero es un peso engañoso.”

Finalmente, salen de la consulta, los padres con su niño, dispuestos a seguir una dieta que corrija la inesperada desnutrición que sufre el niño de aspecto saludable.

El apóstol Pablo habla a Timoteo de ser un ministro, un siervo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina.

Creo que este término, usado aquí para instruir a Timoteo, un joven pastor, es por extensión un término aplicable a cada uno de los creyentes. No se trata sólo de que los pastores sean nutridos, sino de que lo sea cada una de las personas que ha nacido de nuevo.

Consideremos algunos aspectos de la nutrición espiritual.

I. BUENA NUTRICIÓN

II. CONSUMIR EL ALIMENTO

III. CONSUMIRLO EQUILIBRADAMENTE
A. Doctrina.
B. Oración.
C. Adoración.
D. Comunión Cristiana.
E. Servicio.
F. Testimonio.

Conclusión.
El estar nutrido o desnutrido espiritualmente, depende en forma exclusiva del creyente, pues todos los recursos están disponibles y en abundancia, para “que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2ªTim. 3:17). Es, pues, nuestro deber estar bien nutridos, no hay excusa para la vida cristiana raquítica; todo lo contrario, la única opción válida, es una vida abundante.

“Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás;” 2ª Tes. 1:3

Escribe un Comentario

Tu correo electrónico nunca será compartido. Los campos requeridos están marcados con *

*
*